La Bressoleta Montevideo | Escuela Infantil en Vilassar de Mar

La Bressoleta – Montevideo es uno de los dos edificios de la Escola Bressol Municipal de Vilassar de Mar, un servicio educativo público dirigido a niños y niñas desde las 16 semanas hasta los 3 años. Situada en Avinguda Montevideo, 217, forma parte del proyecto municipal de educación infantil que acompaña a las familias durante una etapa decisiva para el desarrollo, la autonomía y los primeros aprendizajes.

La escuela entiende estos primeros años como un periodo en el que aprender significa, ante todo, descubrir el mundo mediante el juego, el movimiento, la experimentación y las relaciones con otras personas. Por ello, La Bressoleta procura ofrecer un entorno seguro y acogedor donde cada niño pueda desarrollarse a su propio ritmo.

El edificio de Montevideo comparte proyecto educativo con la sede situada en Eduard Ferrés. No se trata de dos escuelas independientes, sino de dos espacios de una misma Escola Bressol Municipal, con un único proceso de preinscripción y matrícula.

Escuela infantil municipal de 0 a 3 años

La Bressoleta desarrolla el primer ciclo de Educación Infantil, correspondiente a la etapa anterior a la incorporación al segundo ciclo de Infantil.

Durante este periodo se producen enormes cambios en muy poco tiempo. Los bebés comienzan progresivamente a desplazarse, comunicarse y relacionarse con su entorno, mientras que los niños de mayor edad desarrollan nuevas capacidades relacionadas con el lenguaje, el movimiento, la autonomía y la convivencia.

La escuela acompaña estas transformaciones respetando las diferencias individuales y evitando entender el desarrollo infantil como una carrera en la que todos los pequeños deben alcanzar los mismos objetivos al mismo tiempo.

Cada niño tiene su propio ritmo.

Una trayectoria educativa iniciada en 1981

La Bressoleta comenzó su actividad en 1981, por lo que su presencia en Vilassar de Mar supera ya las cuatro décadas.

Durante este tiempo han pasado por la escuela diferentes generaciones de niños y familias del municipio.

El proyecto ha evolucionado junto con la propia concepción de la educación infantil, incorporando una mirada cada vez más centrada en las capacidades del niño, el respeto por sus ritmos, el acompañamiento emocional y la creación de entornos que favorezcan la autonomía.

Actualmente, esa trayectoria continúa desarrollándose a través de los dos edificios municipales de Eduard Ferrés y Montevideo.

Aprender jugando

El juego constituye una actividad esencial durante la infancia y ocupa un lugar central en el proyecto de La Bressoleta.

Cuando un niño juega no está simplemente entreteniéndose. Está observando, experimentando, tomando decisiones, resolviendo pequeñas dificultades y aprendiendo a relacionarse con objetos y personas.

Apilar piezas, trasladar objetos de un recipiente a otro, esconder y encontrar, construir, desmontar o simplemente investigar las posibilidades de un material son experiencias que proporcionan numerosos aprendizajes.

La escuela crea las condiciones para que estas experiencias puedan surgir sin necesidad de dirigir constantemente la actividad infantil.

Una pedagogía basada en el respeto

La Bressoleta parte de una visión respetuosa de la primera infancia.

Los niños son considerados personas competentes y capaces de participar activamente en su propio desarrollo.

El adulto acompaña, proporciona seguridad y prepara los espacios, pero también sabe observar y permitir que el pequeño tenga tiempo para experimentar por sí mismo.

Esta manera de trabajar concede especial importancia a la confianza.

Cuando un niño se siente seguro y respetado resulta más sencillo que explore, se relacione y afronte progresivamente nuevas experiencias.

Experimentar para comprender

Durante los primeros años, buena parte del aprendizaje se produce mediante los sentidos y el movimiento.

Los niños necesitan tocar, observar, escuchar, manipular y repetir experiencias.

Por ello, la experimentación con diferentes materiales forma parte del día a día de La Bressoleta.

No siempre existe un resultado que deba alcanzarse. Lo importante puede ser precisamente el proceso: descubrir qué ocurre cuando se mueve un objeto, comprobar diferentes texturas, observar una transformación o repetir una acción hasta comprenderla.

Estas pequeñas investigaciones infantiles constituyen las primeras aproximaciones a numerosos aprendizajes posteriores.

Espacios que también educan

El espacio tiene una gran influencia sobre aquello que un niño puede hacer.

La Bressoleta procura crear ambientes seguros, confortables y adaptados a las diferentes etapas del desarrollo, donde los pequeños puedan desplazarse y encontrar materiales adecuados a sus capacidades.

La organización de los espacios busca favorecer la curiosidad y permitir diferentes tipos de actividad.

Puede haber momentos de movimiento y exploración, pero también situaciones que requieren tranquilidad, descanso o concentración.

La disposición de materiales y ambientes forma así parte del propio proyecto pedagógico.

Movimiento y desarrollo corporal

Antes de dominar el lenguaje, los niños conocen buena parte del mundo a través de su cuerpo.

Girar, gatear, ponerse de pie, caminar, transportar objetos o superar pequeños desniveles son conquistas importantes durante los primeros años.

La escuela procura ofrecer oportunidades para que estas capacidades aparezcan y evolucionen de manera progresiva.

El objetivo no es acelerar etapas, sino proporcionar un entorno donde cada niño pueda desarrollar sus habilidades motrices respetando su propio proceso.

El movimiento libre favorece además la confianza en las propias capacidades.

Descubrir el entorno exterior

Los espacios al aire libre constituyen una prolongación del ambiente educativo.

La Bressoleta incorpora el contacto con la naturaleza y los espacios exteriores dentro de las experiencias de aprendizaje.

Salir al exterior permite descubrir elementos y situaciones que cambian continuamente: temperatura, luz, viento, hojas, tierra, plantas o pequeños elementos naturales.

El paso de las estaciones proporciona también nuevas oportunidades para observar transformaciones y experimentar con materiales diferentes.

Para un niño pequeño, un jardín puede convertirse en un extraordinario espacio de descubrimiento.

Seguridad emocional y vínculo con las educadoras

La relación con el adulto tiene una importancia especial durante los primeros años de vida.

Antes de explorar un entorno desconocido, el niño necesita sentirse seguro.

Las educadoras proporcionan esa referencia mediante una presencia cercana, respetuosa y estable.

A medida que se construye el vínculo de confianza, el pequeño puede comenzar a alejarse progresivamente del adulto para investigar aquello que le rodea, sabiendo que dispone de una figura de referencia a la que regresar.

Esta seguridad emocional constituye una base importante para el aprendizaje y la autonomía.

La llegada a la escuela y el periodo de familiarización

Empezar la escuela infantil representa un cambio importante para toda la familia.

Para algunos pequeños supone la primera experiencia cotidiana fuera de casa y la primera separación prolongada de sus figuras habituales de cuidado.

Por este motivo, La Bressoleta concede importancia al periodo de familiarización.

No todos los niños necesitan el mismo tiempo para adaptarse. Algunos comienzan rápidamente a explorar el nuevo espacio, mientras que otros requieren un proceso más progresivo.

La relación entre escuela y familia resulta especialmente importante durante estos primeros días.

Familias como parte del proceso educativo

La Bressoleta considera esencial mantener una relación próxima con las familias.

Padres, madres y educadoras conocen al niño desde contextos diferentes y compartir información permite comprender mejor sus necesidades.

Los cambios en el sueño, alimentación, estado de ánimo o desarrollo pueden influir en su experiencia cotidiana.

La comunicación permite coordinar mejor el acompañamiento y construir una relación basada en la confianza.

La escuela infantil se convierte así en un espacio donde familia y equipo educativo colaboran durante los primeros años de desarrollo.

Pequeños pasos hacia la autonomía

Durante la etapa 0-3 aparecen constantemente nuevas oportunidades para hacer cosas por uno mismo.

Comer con mayor autonomía, desplazarse, escoger entre diferentes materiales, participar al vestirse o colaborar en pequeñas rutinas son aprendizajes importantes.

La Bressoleta busca acompañar estos procesos sin exigir capacidades que todavía no corresponden al momento evolutivo del niño.

La autonomía se construye mediante experiencias repetidas y requiere tiempo.

Permitir que los pequeños intenten realizar determinadas acciones por sí mismos ayuda a desarrollar confianza y seguridad en sus propias capacidades.

Las rutinas como momentos educativos

En una escuela infantil existen numerosos momentos relacionados con necesidades básicas: comer, dormir, higiene, cambio de pañal o preparación para diferentes actividades.

Estas situaciones forman parte también del aprendizaje.

Las rutinas repetidas proporcionan seguridad porque permiten al niño anticipar progresivamente qué sucederá después.

También favorecen la comunicación con el adulto y ofrecen oportunidades para desarrollar autonomía.

Por ello, los cuidados cotidianos no se consideran únicamente tareas que deben realizarse rápidamente, sino momentos importantes dentro de la relación educativa.

Alimentación durante la jornada escolar

La Bressoleta dispone de servicio de alimentación y publica los menús correspondientes a cada periodo.

Las necesidades alimentarias cambian considerablemente durante los primeros años, especialmente cuando se produce la transición desde alimentos triturados hacia otras texturas.

La escuela contempla estas diferencias mediante diferentes modalidades de menú y dispone también de alternativas específicas dentro de su planificación alimentaria.

La comida es además un momento social y educativo en el que progresivamente se desarrollan hábitos y nuevas capacidades.

Observar para acompañar mejor

La observación constituye una de las principales herramientas del equipo educativo.

Observar cómo juega un niño, qué materiales elige, cómo se desplaza o cómo se relaciona con otras personas proporciona información sobre su momento evolutivo y sus intereses.

A partir de esta información pueden adaptarse ambientes y propuestas.

La observación permite también detectar situaciones que pueden requerir una atención específica y compartir con la familia información relevante sobre el desarrollo.

Coordinación con servicios de atención precoz

Cuando las circunstancias lo requieren, La Bressoleta contempla la coordinación con profesionales especializados en desarrollo infantil.

Con la correspondiente autorización familiar, puede establecerse colaboración con el Centre de Desenvolupament Infantil i Atenció Precoç (CDIAP).

Esta coordinación permite que profesionales de diferentes ámbitos compartan información y trabajen conjuntamente cuando un niño necesita un seguimiento específico.

La detección y atención tempranas pueden resultar especialmente importantes durante una etapa en la que el desarrollo evoluciona con enorme rapidez.

Convivir con otros niños

La escuela infantil constituye para muchos pequeños uno de sus primeros espacios estables de convivencia con otros niños de edades similares.

Al principio, las relaciones pueden consistir simplemente en observar qué hace otro niño o jugar cerca de él.

Progresivamente aparecen nuevas formas de interacción.

Compartir un espacio implica también descubrir que existen otras personas con deseos e intereses propios.

Estas primeras experiencias sociales forman parte del aprendizaje emocional y relacional que comienza durante la primera infancia.

Un equipo educativo que continúa aprendiendo

El proyecto de La Bressoleta concede importancia a la formación y reflexión continua del equipo educativo.

Trabajar con niños pequeños requiere observar constantemente, analizar aquello que ocurre y adaptar la intervención a las necesidades reales del grupo y de cada niño.

La formación permite incorporar nuevos conocimientos sobre desarrollo infantil y revisar las prácticas educativas.

Esta actitud de aprendizaje permanente forma parte de una escuela que entiende la educación como un proceso en continua evolución.

La Bressoleta Montevideo y Eduard Ferrés

La Escola Bressol Municipal funciona en dos edificios diferentes dentro de Vilassar de Mar.

Uno está situado en Avinguda de l’Arquitecte Eduard Ferrés y el otro, correspondiente a esta ficha, en Avinguda Montevideo, 217.

Ambos comparten el mismo proyecto educativo y forman parte de La Bressoleta.

Aunque cada edificio dispone de su propia ubicación y oferta de plazas, la preinscripción se realiza dentro de un proceso único para toda la escuela municipal.

Las familias pueden indicar durante este procedimiento su preferencia por uno de los dos edificios.

Preinscripción para La Bressoleta

La incorporación de nuevos alumnos está sujeta al proceso anual de preinscripción y matrícula correspondiente al primer ciclo de Educación Infantil.

Las plazas disponibles pueden variar en función del curso y de los diferentes grupos de edad.

El proceso establece también los criterios de prioridad y la documentación necesaria para realizar la solicitud.

Las familias interesadas deben consultar la convocatoria correspondiente a cada curso, ya que fechas, plazas y condiciones pueden experimentar cambios.

Una opción municipal para las familias de Vilassar de Mar

La Bressoleta constituye el servicio municipal destinado específicamente a la educación de los niños durante sus primeros años.

Además de su función educativa, las escuelas infantiles desempeñan un papel importante en la conciliación de la vida familiar y laboral.

Pero su función va mucho más allá del cuidado durante unas horas.

Los primeros años constituyen una etapa educativa con características propias, donde las relaciones, el movimiento, la exploración y el juego proporcionan experiencias fundamentales para el desarrollo posterior.

La Bressoleta Montevideo, escuela infantil en Vilassar de Mar

Para quienes buscan una guardería o escuela infantil en Vilassar de Mar, el edificio de Montevideo de La Bressoleta ofrece educación pública para niños y niñas desde las 16 semanas hasta los 3 años dentro del proyecto de la Escola Bressol Municipal.

Su propuesta educativa se fundamenta en respetar el ritmo individual, favorecer la autonomía, proporcionar seguridad emocional y permitir que los niños aprendan mediante el juego y la experimentación.

La Bressoleta cuenta con una trayectoria iniciada en 1981 y desarrolla actualmente su proyecto a través de sus dos edificios de Eduard Ferrés y Montevideo.

Las familias interesadas pueden consultar directamente con la escuela las plazas disponibles, proceso de preinscripción, servicios y condiciones correspondientes a cada curso.

Dónde encontrar La Bressoleta – Montevideo

Escola Bressol Municipal La Bressoleta – Montevideo se encuentra en Avinguda Montevideo, 217, 08340 Vilassar de Mar, Barcelona.

Teléfono: 674 34 87 93
Correo electrónico: a8069967@xtec.cat

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