El Institut Vilatzara de Vilassar de Mar es un centro público de Educación Secundaria que imparte Educación Secundaria Obligatoria (ESO) y Bachillerato, con modalidades orientadas a Ciencias y Tecnología y a Humanidades y Ciencias Sociales. Situado en un edificio de arquitectura singular que ocupa desde 1994, el instituto desarrolla un proyecto educativo construido alrededor de cuatro grandes ejes que resumen buena parte de su identidad: valores, innovación, creatividad y excelencia.
Desde su creación, el centro ha evolucionado junto con las transformaciones educativas y tecnológicas de las últimas décadas. El Institut Vilatzara apuesta por una enseñanza que combina formación académica, atención personalizada, inclusión, competencia digital, pensamiento computacional, idiomas, proyectos interdisciplinarios, orientación y apertura internacional.
Su finalidad es acompañar al alumnado durante una etapa decisiva de crecimiento y ayudarle a alcanzar la madurez personal y académica necesaria para afrontar estudios posteriores y los retos de la vida adulta.
El Institut Vilatzara inició su actividad en 1987, lo que lo convierte en un centro con una larga trayectoria dentro de la enseñanza secundaria de Vilassar de Mar.
Desde 1994 ocupa su edificio actual, una construcción de diseño arquitectónico singular concebida con espacios e instalaciones destinados a las necesidades propias de la Educación Secundaria.
Cuatro conceptos aparecen de manera especialmente visible en la identidad del Institut Vilatzara: valores, innovación, creatividad y excelencia.
Los valores hacen referencia a la formación personal y ciudadana que acompaña al aprendizaje académico.
La innovación busca adaptar metodologías y herramientas a las necesidades educativas de cada momento.
La creatividad permite que los alumnos aprendan también creando, investigando y desarrollando soluciones propias.
La excelencia representa la voluntad de que cada estudiante pueda alcanzar el máximo desarrollo posible de sus capacidades.
Estos cuatro ejes atraviesan buena parte de las propuestas académicas y proyectos desarrollados por el centro.
Durante estas décadas, generaciones de jóvenes de Vilassar de Mar han cursado allí la ESO, el Bachillerato y su preparación para estudios universitarios, Formación Profesional y otros itinerarios posteriores.
La historia del centro ha estado acompañada por una evolución constante de sus metodologías y recursos educativos.
El Institut Vilatzara imparte los cuatro cursos de Educación Secundaria Obligatoria, desde primero hasta cuarto de ESO.
Durante esta etapa, los estudiantes consolidan y amplían las competencias adquiridas en Primaria mientras avanzan hacia una autonomía cada vez mayor.
Lenguas, matemáticas, ciencias, tecnología, ciencias sociales, educación física, expresión artística y competencia digital forman parte de un currículo que se complementa mediante optativas y proyectos.
La ESO representa además un período de descubrimiento.
Los jóvenes empiezan a identificar materias que les interesan especialmente y capacidades que posteriormente pueden orientar sus decisiones académicas.
Uno de los rasgos organizativos que el Institut Vilatzara destaca expresamente es su apuesta por la atención personalizada y la inclusión dentro del aula.
El centro prioriza fórmulas destinadas a reducir el número de alumnos en determinados grupos y facilitar una atención más cercana.
La flexibilización de grupos permite trabajar con ratios menores y atender mejor diferentes niveles, ritmos y necesidades.
En algunas materias se incorpora además la presencia de un segundo profesor dentro del aula, facilitando un modelo de enseñanza más inclusivo sin separar innecesariamente al alumnado.
La filosofía del centro concede importancia a que la atención a la diversidad pueda realizarse, siempre que resulte posible, dentro del propio grupo y evitando la segregación.
Cada alumno presenta capacidades, intereses, dificultades y formas de aprender diferentes.
La inclusión implica reconocer esa diversidad y proporcionar recursos que permitan progresar a cada estudiante.
La presencia simultánea de docentes, la flexibilización de grupos y una organización más adaptable son herramientas destinadas a conseguirlo.
El Institut Vilatzara apuesta por un aprendizaje competencial y colaborativo.
Adquirir conocimientos continúa siendo fundamental, pero el centro pretende que los alumnos aprendan también a utilizarlos.
Resolver problemas, interpretar información, explicar conclusiones, trabajar conjuntamente, utilizar herramientas digitales o presentar un proyecto son ejemplos de competencias que requieren relacionar diferentes aprendizajes.
La organización de determinadas materias en franjas de dos horas facilita desarrollar actividades que necesitan más tiempo que una clase convencional.
El trabajo interdisciplinario aparece en diferentes cursos mediante proyectos globalizados.
Estas propuestas permiten abordar un mismo tema desde varias materias y descubrir conexiones que no siempre resultan evidentes cuando cada asignatura se trabaja aisladamente.
Durante el curso 2025-2026, por ejemplo, segundo de ESO ha desarrollado propuestas dentro del proyecto Calendari Parla, relacionando diferentes días internacionales con actividades educativas.
El Día Internacional de la Tabla Periódica permitió trabajar Física y Química mediante juegos y actividades específicas, mientras que el Día del Cine dio lugar a otro proyecto interdisciplinario.
La metodología competencial busca que el estudiante tenga un papel activo.
Aprender no significa únicamente escuchar una explicación.
Investigar, plantearse preguntas, experimentar, diseñar, crear y presentar resultados permite construir aprendizajes de una forma diferente.
El profesor continúa siendo una figura fundamental, pero adopta también funciones de orientación y acompañamiento.
Esta forma de trabajar prepara progresivamente al alumnado para situaciones en las que deberá organizarse y tomar decisiones con mayor autonomía.
La digitalización constituye uno de los rasgos más definidos del Institut Vilatzara.
El centro ha realizado durante años una apuesta explícita por incorporar las tecnologías digitales a los procesos educativos.
El alumnado dispone de ordenador portátil como herramienta habitual de trabajo, gestionada dentro de un proyecto pedagógico destinado a desarrollar competencia digital y facilitar nuevas metodologías.
El ordenador no sustituye automáticamente otros recursos educativos.
Su función es ampliar las posibilidades para investigar, crear, programar, comunicarse y trabajar colaborativamente.
Saber utilizar un ordenador no significa necesariamente poseer una verdadera competencia digital.
Los alumnos deben aprender a buscar información, valorar su fiabilidad, organizar archivos, crear contenidos, utilizar herramientas diferentes y comportarse responsablemente en entornos digitales.
Estas capacidades se han convertido en imprescindibles tanto para continuar estudiando como para desenvolverse posteriormente en numerosos ámbitos profesionales.
El Institut Vilatzara dispone de una Estrategia Digital de Centro específica que organiza y orienta esta dimensión educativa.
La tecnología adquiere una dimensión especialmente interesante mediante el pensamiento computacional.
Aprender a programar obliga a analizar un problema, dividirlo en partes, organizar instrucciones, comprobar resultados y corregir errores.
Este proceso desarrolla habilidades que pueden aplicarse mucho más allá de la informática.
El Institut Vilatzara lleva años incorporando programación y pensamiento computacional dentro de diferentes niveles de ESO.
La programación y la robótica educativa constituyen una de las señas de identidad tecnológicas del centro.
A lo largo de su trayectoria, el instituto ha trabajado con diferentes herramientas y lenguajes adaptados a la edad y conocimientos del alumnado.
Entre los recursos utilizados aparecen LEGO, Scratch, App Inventor, Arduino y Python, además de propuestas relacionadas con impresión 3D y dispositivos programables.
La finalidad no consiste solamente en aprender una determinada tecnología, sino en desarrollar lógica, creatividad y capacidad para resolver problemas.
La tecnología permite también establecer conexiones educativas con otros centros del municipio.
En mayo de 2026, el Institut Vilatzara realizó un taller de micro con alumnado de sexto de la Escola Vaixell Burriac.
Los niños pudieron iniciarse en la programación por bloques y terminaron programando sus propios juegos.
Este tipo de colaboración acerca la Secundaria a alumnos que pronto realizarán el cambio de etapa y permite compartir recursos y conocimientos entre centros educativos de Vilassar de Mar.
La realidad aumentada se ha incorporado igualmente a proyectos recientes.
Durante el curso 2025-2026, alumnado de tercero de ESO trabajó con esta tecnología desde la materia Cultural Activities, impartida en inglés.
El proyecto permitió combinar programación, contenidos educativos, tecnología, creatividad y lengua extranjera.
Los estudiantes aprendieron a desarrollar experiencias utilizando cubos de realidad aumentada y herramientas digitales específicas.
El trabajo tecnológico del centro ha obtenido reconocimiento fuera del propio instituto.
En junio de 2026, el proyecto Exploring Sea Life through AR, desarrollado con alumnado de tercero de ESO, llegó a la gran final de los mSchools Awards 2026 celebrada en La Farga de l’Hospitalet.
La propuesta utilizaba realidad aumentada aplicada al conocimiento de la vida marina.
Llegar a una final de estas características permite a los estudiantes presentar públicamente su trabajo y comprobar cómo un proyecto nacido en el aula puede competir y compartirse en un contexto educativo mucho más amplio.
La filosofía tecnológica del Vilatzara pretende que los jóvenes pasen de ser simples consumidores digitales a convertirse también en creadores de tecnología y contenidos.
Programar, diseñar una experiencia de realidad aumentada, construir un proyecto robótico o preparar una publicación exige utilizar las herramientas digitales de una manera activa.
Esta diferencia resulta especialmente importante en una época en la que la tecnología ocupa buena parte de la vida cotidiana de los adolescentes.
La dimensión europea constituye otro de los elementos destacados del proyecto educativo del Institut Vilatzara.
El centro fomenta el aprendizaje de idiomas y los intercambios con estudiantes de otros países.
Viajar y convivir con jóvenes europeos permite comprobar que aprender una lengua extranjera tiene una utilidad mucho más amplia que aprobar una asignatura.
También permite descubrir otras culturas, costumbres y sistemas educativos.
Entre los proyectos internacionales del centro destaca el intercambio lingüístico con el Goethe-Gymnasium de Bensheim, Alemania.
Durante 2026, estudiantes alemanes visitaron Vilassar de Mar y compartieron actividades con alumnado del Vilatzara.
La estancia incluyó actividades educativas y culturales y una recepción institucional por parte del Ayuntamiento.
Posteriormente, las relaciones entre los estudiantes continúan durante las diferentes fases del intercambio.
Este tipo de experiencia permite utilizar idiomas en situaciones reales y crear vínculos personales que difícilmente pueden reproducirse exclusivamente dentro de un aula.
La enseñanza de lenguas extranjeras forma parte de la apuesta internacional del centro.
Además del inglés, el Institut Vilatzara contempla la posibilidad de estudiar segundas lenguas extranjeras dentro de su oferta educativa.
El aprendizaje lingüístico se complementa mediante intercambios, proyectos y actividades que permiten utilizar los idiomas para comunicarse.
Cuando un estudiante necesita explicar algo a una persona que no habla su lengua habitual, el idioma deja de ser una asignatura y se convierte en una verdadera herramienta.
La materia Cultural Activities constituye un ejemplo de integración entre lengua y contenidos.
En ella pueden desarrollarse proyectos utilizando el inglés como lengua de trabajo.
El proyecto de realidad aumentada sobre vida marina realizado durante 2026 muestra precisamente esta combinación.
Tecnología, creatividad, ciencias y comunicación en inglés se integran dentro de una misma experiencia educativa.
El alumnado del Vilatzara participa también en iniciativas internacionales relacionadas con el aprendizaje del inglés.
En junio de 2026, estudiantes de primero, segundo y tercero de ESO recibieron diplomas por su participación en el concurso europeo The Big Challenge.
Estas actividades proporcionan una motivación adicional y permiten que los alumnos contrasten sus conocimientos en contextos diferentes a los exámenes ordinarios.
El Institut Vilatzara concede especial importancia a la expresión oral.
Durante la ESO y el Bachillerato, los estudiantes deben presentar proyectos, explicar investigaciones, defender trabajos y participar en actividades comunicativas.
Saber hablar ante otras personas, estructurar una exposición y argumentar una idea son capacidades necesarias tanto académicamente como en la vida profesional.
El centro ha trabajado históricamente esta competencia de manera transversal y algunas presentaciones pueden realizarse también en inglés.
La comunicación escrita dispone de un espacio especialmente visible mediante VILAJOVE, la revista elaborada por alumnado del Taller de Prensa.
Los estudiantes preparan artículos sobre cuestiones que les interesan y sobre temas relacionados con la actualidad y la adolescencia.
Durante el curso 2025-2026 se publicaron nuevas ediciones de la revista, incluida la correspondiente al final de curso.
Crear una publicación obliga a pensar qué contar, buscar información, redactar, revisar y presentar el contenido de una forma atractiva.
Un taller de prensa permite desarrollar simultáneamente diferentes competencias.
Escribir correctamente es importante, pero también lo es elegir un tema, documentarse, distinguir información relevante, estructurarla y pensar en los lectores.
El alumnado aprende de esta forma que la comunicación requiere responsabilidad.
En una época marcada por redes sociales y circulación constante de información, comprender cómo se construye un contenido adquiere una importancia especial.
La comunicación puede extenderse igualmente al formato radiofónico mediante iniciativas vinculadas a Ràdio Vilatzara.
La radio permite trabajar expresión oral, preparación de contenidos, entrevistas y capacidad de improvisación.
Hablar delante de un micrófono obliga a organizar previamente las ideas y transmitirlas con claridad.
Estas experiencias complementan las competencias lingüísticas desde una perspectiva práctica y creativa.
Las ciencias tienen un importante componente práctico dentro de la Educación Secundaria.
Laboratorios y actividades experimentales permiten observar fenómenos, comprobar hipótesis y comprender mejor conceptos trabajados previamente de forma teórica.
Biología, Geología, Física y Química ofrecen numerosas oportunidades para utilizar el método científico.
La experimentación ayuda además a comprender que la ciencia no consiste únicamente en memorizar fórmulas y definiciones, sino en formular preguntas y buscar respuestas mediante procedimientos rigurosos.
La combinación de ciencias y tecnología abre nuevas posibilidades.
Programación, sensores, microcontroladores, impresión 3D o realidad aumentada permiten crear proyectos en los que convergen diferentes disciplinas.
Este enfoque STEAM favorece que los alumnos comprendan las relaciones entre ciencia, tecnología, ingeniería, arte y matemáticas.
También puede despertar vocaciones académicas hacia ámbitos científicos y tecnológicos.
La creatividad es uno de los cuatro grandes pilares declarados por el Institut Vilatzara.
Ser creativo no significa únicamente tener habilidades artísticas.
También implica encontrar soluciones diferentes, plantear nuevas preguntas, combinar conocimientos y atreverse a experimentar.
La creatividad puede aparecer en un proyecto tecnológico, un artículo periodístico, una presentación, una investigación científica o una actividad artística.
La escuela secundaria ofrece múltiples contextos para desarrollarla.
El centro fomenta que los alumnos presenten sus trabajos fuera del instituto.
Concursos, premios, jornadas y certámenes permiten compartir proyectos y conocer lo que realizan estudiantes de otros centros.
Estas experiencias pueden aportar reconocimiento, pero su valor educativo va más allá del resultado.
Prepararse para presentar un trabajo públicamente exige revisar, mejorar y aprender a explicar el proceso seguido.
La Educación Física permite trabajar condición física, hábitos saludables, cooperación y conocimiento del propio cuerpo.
Las actividades desarrolladas por el centro incluyen propuestas variadas.
Durante el curso 2025-2026, por ejemplo, alumnado de tercero de ESO trabajó diferentes métodos de entrenamiento relacionados con el crossfit, como Tabata, AMRAP, ASAP o Deka.
Las sesiones combinaron trabajo individual, por parejas y colectivo.
Las colonias escolares forman parte de la experiencia educativa de diferentes cursos.
En 2026, alumnado de primero y segundo de ESO realizó estancias específicas, incluyendo unas colonias de segundo en el Delta del Ebro.
Salir durante varios días del entorno habitual permite desarrollar autonomía y fortalecer relaciones entre compañeros.
Las actividades realizadas durante estas estancias pueden combinar naturaleza, deporte, cultura y convivencia.
El alumnado de cuarto de ESO puede participar en el Projecte Horitzó, iniciativa desarrollada en Vilassar de Mar.
El programa ofrece a determinados estudiantes la posibilidad de realizar actividades prácticas en talleres municipales, comercios y entidades mientras continúan sus estudios.
El objetivo es proporcionar experiencias educativas vinculadas a contextos reales y favorecer itinerarios adaptados a distintas necesidades.
El proyecto conecta directamente el instituto con el tejido social y profesional del municipio.
La formación ciudadana adquiere sentido cuando puede trasladarse a acciones concretas.
Las actividades de servicio comunitario permiten que los jóvenes participen en iniciativas solidarias, sociales o ambientales.
Este tipo de experiencias ayuda a comprender que formar parte de una comunidad implica derechos, pero también responsabilidades.
El aprendizaje sale del aula y adquiere una dimensión práctica.
El primero de los cuatro grandes ejes del Vilatzara son los valores.
Rigor, tolerancia, diálogo y reflexión aparecen entre los principios destacados por el centro.
Durante la adolescencia, aprender a convivir con personas diferentes constituye una parte esencial del desarrollo.
El instituto busca crear un entorno donde puedan combinarse exigencia académica, respeto y participación.
La capacidad para pensar críticamente resulta cada vez más necesaria.
Los adolescentes reciben diariamente información procedente de redes sociales, vídeos, medios de comunicación y plataformas digitales.
No toda esa información posee la misma calidad.
Aprender a contrastar fuentes, reconocer argumentos, detectar errores y formar opiniones fundamentadas constituye una competencia transversal que diferentes materias pueden ayudar a desarrollar.
A medida que el alumnado avanza por la ESO aumenta también su responsabilidad sobre el propio aprendizaje.
Organizar tareas, cumplir plazos, preparar exámenes y gestionar proyectos requiere progresivamente mayor autonomía.
El instituto acompaña este proceso, pero el objetivo final es que cada joven aprenda a responsabilizarse de sus decisiones y trabajo.
Esta autonomía será imprescindible durante el Bachillerato y los estudios posteriores.
La orientación cobra especial importancia en los últimos cursos de ESO.
Los estudiantes deben comenzar a decidir qué camino seguir después de cuarto.
Bachillerato, Formación Profesional y otros itinerarios ofrecen posibilidades diferentes.
Tomar una decisión informada requiere conocer opciones, requisitos y salidas, pero también reflexionar sobre los propios intereses y capacidades.
El acompañamiento académico ayuda a realizar este proceso de manera progresiva.
El centro permite continuar los estudios después de la ESO mediante Bachillerato.
El Institut Vilatzara ofrece modalidades vinculadas a Ciencias y Tecnología y a Humanidades y Ciencias Sociales, con diferentes itinerarios y optativas.
Esta variedad pretende facilitar que cada alumno configure una formación coherente con los estudios que desea realizar posteriormente.
El Bachillerato incrementa considerablemente la exigencia y requiere autonomía, organización y constancia.
Para una parte importante del alumnado, Bachillerato culmina con las Pruebas de Acceso a la Universidad.
Durante los dos cursos, los estudiantes adquieren los conocimientos y competencias necesarios para afrontar las PAU y posteriormente solicitar plaza en estudios universitarios.
El instituto proporciona también orientación relacionada con itinerarios, materias y posibilidades posteriores.
La elección de modalidad y optativas puede resultar especialmente importante para determinadas carreras.
El Treball de Recerca de Bachillerato permite desarrollar una investigación de manera relativamente autónoma.
El alumno debe escoger un tema, formular objetivos, localizar información, aplicar una metodología, analizar resultados y defender posteriormente su trabajo.
La experiencia constituye una primera aproximación a procesos que encontrará posteriormente en la universidad.
También permite profundizar en un ámbito relacionado con los intereses personales del estudiante.
La excelencia constituye el cuarto gran eje declarado por el Institut Vilatzara.
No debe entenderse únicamente como obtener las mejores calificaciones.
La excelencia implica procurar que cada alumno desarrolle al máximo sus capacidades mediante rigor, trabajo y expectativas positivas.
Para algunos estudiantes significará alcanzar resultados académicos especialmente elevados; para otros, superar dificultades y avanzar mucho más allá de su punto de partida.
Al terminar Bachillerato, los alumnos pueden continuar hacia la universidad, ciclos formativos de Grado Superior y otras enseñanzas.
Quienes finalizan la ESO disponen igualmente de diferentes caminos, incluyendo Bachillerato y Formación Profesional.
El instituto pretende proporcionar formación y orientación suficientes para que estas decisiones puedan tomarse con conocimiento.
No existe un único recorrido válido para todos los jóvenes.
La relación entre familias, alumnado y profesorado continúa siendo importante durante la Secundaria.
Aunque los adolescentes deben adquirir progresivamente mayor autonomía, la coordinación entre familia y centro sigue desempeñando un papel relevante.
Reuniones, tutorías y sistemas de comunicación permiten compartir información y realizar seguimiento del proceso educativo.
La comunidad escolar incluye además asociaciones y mecanismos de participación en la vida del centro.
El Institut Vilatzara mantiene una relación activa con el municipio.
El Projecte Horitzó, actividades con escuelas, colaboraciones institucionales, proyectos comunitarios y otras iniciativas permiten conectar el aprendizaje con el entorno.
El taller de micro realizado con Vaixell Burriac es un ejemplo especialmente claro de esta voluntad de compartir conocimiento.
El instituto no funciona como una institución aislada, sino como parte del ecosistema educativo de Vilassar de Mar.
Desde 1987, la sociedad ha cambiado profundamente.
Internet, teléfonos móviles, inteligencia digital, globalización, nuevas profesiones y nuevas formas de comunicación han transformado la vida cotidiana.
El Institut Vilatzara ha incorporado progresivamente muchas de estas transformaciones a su proyecto educativo.
Portátiles, programación, robótica, realidad aumentada, intercambios internacionales y creación digital son ejemplos de una escuela secundaria que intenta preparar a sus alumnos para un mundo diferente al que existía cuando el centro abrió sus puertas.
El Institut Vilatzara ofrece Educación Secundaria Obligatoria y Bachillerato mediante un proyecto educativo que combina tradición y evolución.
Sus cuatro grandes ejes —valores, innovación, creatividad y excelencia— resumen una propuesta en la que conviven formación académica, atención personalizada, inclusión, tecnología, pensamiento computacional, idiomas, dimensión europea, comunicación, orientación y participación comunitaria.
Desde los primeros días de primero de ESO hasta la graduación de segundo de Bachillerato, el centro acompaña al alumnado durante una etapa fundamental en la que los jóvenes comienzan a definir quiénes son, qué les interesa y hacia dónde quieren dirigir su futuro.
Una trayectoria educativa que pretende proporcionar conocimientos, pero también capacidad para pensar, crear, colaborar, comunicarse, decidir y continuar aprendiendo.
Institut Vilatzara
Avinguda de l’Arquitecte Eduard Ferrés, 101
08340 Vilassar de Mar, Barcelona
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